Entradas

Mostrando entradas de enero, 2023

Negras vacaciones (Parte I)

Imagen
 Eran vacaciones de verano en mardel, programadas con Eli (sí, mi compañero de andanzas). Pero, esta vez, no teníamos planeado ir a buscar chongos, no (o, al menos yo, no lo había pensado). Solo rondaba en mi cabeza la idea de desconectarme de Babilonia.  Nos pusimos mallas, cazamos nuestras toallas, lo necesario para tomar sol, plata, sombrillas y nos fuimos a la playita. Una vez allí, buscando lugar dónde quedarnos, nos topamos con un balneario nudista. Nos re llamó la atención eso, ya que nunca habíamos entrado en una. Eso hicimos. Entrar. Nos dijeron lo que podíamos y no hacer. Lo que no era tan obligatorio. En fin, cosas típicas. Allí estábamos.  Le seguimos dando pata hasta que encontramos un rinconcito interesante (aunque, basicamente, era todo igual, pero buah...), clavamos las sombrillitas y allí nos quedamos.  Mas allá del horizonte observable (a la izquierda de mi compañero de andanzas) se empezaron a dejar ver unas sombras absorbidas por la perspectiva de...

San Caliente del Tuyú.

Imagen
Mis vacaciones favoritas fueron en San Clemente del Tuyú. No por lo sexual solamente, sino, por todo. Allí conocí un maravilloso paisaje, gente muy linda y tuve la oportunidad de pasar días formidables junto a mis amigos. Éramos las mismas 5 personas del viaje anterior en un maravilloso lugar. Entre toda esa gente linda que conocí, había un hombre que se destaca. Fue una noche que fuimos a un bar. La estábamos pasando genial con música, alcohol y charlas graciosas.  Como una de las chicas estaba en el primer bimestre de embarazo, se quiso volver (obviamente, no tomó nada). Nos dijeron que podíamos quedarnos, que mis otras dos amigas la acompañarían hasta la casa donde nos hospedábamos. Quedamos Alejandro y yo. Nos pusimos a hablar, hasta que nos decidimos a jugar al Pool. Tras ganarle una partida... (cof, cof...) un muchacho, en una de las mesas, notó que nos faltaba una ficha mas por jugar. Se acerca y nos propone un partido: él, contra nosotros dos. Aceptamos.  Tras terminar...

Paja colectiva.

Imagen
Retiro era el lugar al que me dirigía. Una vez que el tren arribó allí, me bajo. Veo la hora, estaba perfecto. Tenía tiempo de ponerme a leer y todo. Busco un lugar de descanso, tipo living que hay en el mismo lugar para esperar el momento indicado. Sentado al lado mío, se ubicaba un chongazo morocho de barbita abundante. Me miró, sonrió, le sonreí y continuamos en lo nuestro. Faltando veinte minutos para partir, me levanto y voy hacia la plataforma. Una voz en el altoparlante anunciaba la llegada de mi micro. Por alguna razón, sentía que no venía sólo. Alguien me acompañaba detrás mío. No era una ilusión mía, se trataba del susodicho morochazo. Otra sonrisa se hizo presente. Le doy mi bolso al chico que me atiende, me da el ticket, le doy al chofer mi pasaje y me subo al bondi. Como tardé un poquito arreglándome las zapatillas, se me habían desatado los cordones, alguien se me para al lado NUEVAMENTE. Una vez más, era mi sombra, solo que, esta vez, tenía su bulto a centímetros de mi c...