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Mostrando entradas de julio, 2024

La cola América.

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 Contexto: Copa América 2024. Estaba en la casa de mi amigo colombiano, Ángel, hinchándole las bolas. Casi todos los días le caía para juntarnos a ver los partidos. Las juntadas iban todas normales, nada fuera de lugar. Hasta que, en el partido de la gran final, acordamos verlo en casa para vestirme como una puta y sorprenderlo. Eso funcionó a la perfección.  Tocó el timbre. Lo atendí. Abro la puerta. Me ve en un vestido que tenía los colores de Argentina. Me llegaba hasta la parte inferior de la cola. A duras penas tapaba. Lo agarro de la mano para llevarlo por las escaleras. De paso, de atrás, me podía ver toda la colita. Incluyendo mi bombachita azul que asomaba también con total impunidad.  Me sigue hasta la entrada de casa, en lo alto de esos interminables escalones. Lo espero allí. Entramos. Una vez dentro, lo llevo al cuarto. Me tiro boca abajo en la cama, lo más pancha. Quedo culito arriba un rato. Mostrándole (sin querer) todo lo que tengo, claro. Ni bien me doy ...

Chupe-tín.

 Semana de la dulzura en Argentina. Semana en la que todos aprovechamos para regalar una golosina a cambio de un beso de la persona que nos gusta.  Es una gran oportunidad para recibir ese afecto del que tanto queremos.  Me encontraba sentada en el banco de la plaza de mi barrio. Boludeando, con la mirada en el celu.  Estaba tan sumergida en mi lectura, que no vi que no estaba realmente sola.  -"Feliz semana de la dulzura", dijo una voz, mientras pone un chupetín frente a mí.  Alta bronca me da que hagan eso, me parece un gesto re de maleducado.  Levanto la mirada, con ánimos hostiles y ganas de putearlo, hasta que lo pude ver.  Era un morocho precioso, de esos que me vuelan la tanga al toque Roque.  Era un vendedor ambulante, que tenía, en una cajita, un par de golosinas que no vendió.  -"Ay, gracias. Me encantan", le dije mientras no le quitaba la mirada de encima.  Le acepté el chupetín, encantada. Tanto así, que lo pelé en cuant...

La pornista.

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 Todo arrancó cuando me quise postular para hacer de porrista en el equipo. Para ello, debía vestirme apropiadamente. Me puse una pollerita cortita con los colores del club, medias de lana hasta las rodillas, una blusa que no tapaba nada mis tetas, borcegos, y, finalmente, las porras. De peinado, me puse unas chuletitas que me quedaban divinas.  Bueno, en fin, fui hasta el lugar indicado y me presenté ante un grupo de personas que me fueron diciendo ante quién tenía que hacer el casting. Finalmente di con la persona, era el profesor de ed física Germán. Estaba muy bueno, por cierto. Viendo esto, medio que me inhibí, pero bueno... traté de no pensar en ello. Me concentré, digamos, aunque me costó al principio.  La primer prueba era de destreza, consistía en hacer una pirueta: pararme de manos por unos segundos. Esta acción, hizo que mi pollerita destape mi colita y la deje al aire. Creo que vio con claridad que me había puesto una tanguita negra bien chiquita. Tanto fue as...