Callejera.
Sábado de joda con uno de mis amigos, en su casa. Como no tenía nada para hacer, acepté la invitación. Jugamos unos jueguitos en la Play y tomamos cuatro o cinco birras (bah... yo me las tomé). El tema era que se sentía un poco mal, al punto de vomitar. Entonces, salí temprano. Eran tipo dos o tres de la mañana. Agarré una birrita que sobró y partí hacia mi casa. Qué bodrio volver a esa hora. No quería, pero no me quedaba otra. Cada pasos que daba, empinaba la botella y chupaba de lo lindo. Qué manjar. Recordé que, de camino, tenía la plaza principal de su barrio, así que... encaré hacia allá. Medio que dudé por un momento ir para esos lares, ya que mis fachas no eran las mejores. En la parte de arriba, tenía una campera ADIDAS azul, que, a duras penas, pasaba mi colita. En la parte de abajo, solo unas medias portaligas violeta de red, que adornaban mis piernas. Es que fui pensando en que cogeríamos con mi ami...