Fucksia.
Hoy, en Argentina, es día del padre. Feliz día a todos los papis y papitos que me lean. Hablando de los papis, yo volvía a casa, una madrugada, después de una sarpada joda. Como ya era verano, el sol resplandecía desde lo alto del firmamento, como una bola de fuego. Abro la puerta del departamento. Despacio. Procuro no hacer ruido alguno. Entro. La oscuridad se adueñó de casi todo el lugar. La claridad se colaba por las pequeñas rendijas de la persiana del ventanal que daba al balcón. Camino en puntitas de pie. Procuro no interrumpir el silencio, pero fue en vano. -"Gaby, ¿sos vos?", dijo una voz desde la habitación de mis padres. Así es, esa voz gruesa que provenía de la oscura pieza, era la de mi padrastro. -"¡GABY!", insistió. -"Sí, soy yo", contesté algo resignada. -"¿Recién llegás? Son las once de la mañana". -"Es que me quedé a dormir en lo de una amiga". Sinceramente, esto era una mentira. Y...