Corazón roto.
Estaba en mi pieza, tirada en mi cama, con la cabeza hacia los pies de la misma. Todo al revés hacía. Pero no me importaba nada, ni siquiera el hecho de estar en tanga tirada allí. Primero, porque estaba llorando como una loca por mi novio, que me había dejado hacía unos pocos minutos antes. La tristeza que me causaba esta situación, hizo que mi llanto se oyera en la habitación contigua, en la que se encontraba Mariano, el amigo de mi hermano, tirado en la cama de mi hermano, jugando con su celu fija, pelotudeando seguramente. Como siempre, digamos. Esto lo alerta en demasía, entonces, lo hace levantarse del cómodo lecho en el que estaba acostado plácidamente, para luego hacer unos pocos metros y acercarse a mi pieza. Pobre. Es que me encontraba llorando y, bueno... lo chusma lo hizo querer saber qué era lo que me pasaba. Toca mi puerta, que estaba completamente abierta, para sacarse las dudas y me ve ahí... tirada en mi camita, boca abajo, con una tanguita blanc...