Yo, mujer.

Mmmmmmhhhh... papi, mi mente empieza a volar. Me veo como una morocha tetona de 110 de pechos. 21 añitos. Petisa, 1,58. Boquita de petera. Un culo enorme y paradito, como a vos te gusta.

Vos, un negro de 1,90. Cuarentón. Ni muy musculoso, ni flacucho. Lo normal. Pija larga y gorda (22×7). Huevos gordos.  Manos grandes. 

Me imagino también que te morís de ganas por chupármelas. Me levantás la blusa, bajás mi corpiño, las dejás al aire. Mis pezones se están poniendo duritos. Esperan a que les pases la lengüita, las frotes con tus labios, las sujetes, juegues con ellas. 

Yo, me arrodillo ante vos, te manoseo el bulto. Te pelo la verga, la ponés entre ellas y la apretás bien fuerte con ellas. 

Subo y bajo por el tronco de esa poronga gomosa hasta que quede dura como una piedra. Te miro a los ojos como tu puta favorita, mientras el placer se apodera de tu mirada. Te volvés loquito.

Tu glande se asoma por entre mis dos globos. Me dispongo a sacar la lengua. Ésta llega a acariciarla de refilón. Te genera un cosquilleo único. Muy rico. Te estremece.

No paro de pajearte con mis dos cabezas de enano que fueron víctima de tus fantasías por meses. 

Cuando me detengo, vos te movés rápido como si me estuvieras cogiendo. Me contás que imaginás que, en lugar de ellas, es mi cola redonda siendo penetrada.

Aumentás la velocidad. Me hacés saber a cada rato lo delicioso que se está volviendo. Me acomodás el pelito.

La sacamos de en medio. La acercás a mi rostro. La tengo justo enfrente. Tu poronga chorrea demasiada lechita. Está durísima y en la puntita babosa. Mas que yo al verla. La sujeto entre mis manos. Arde. Ya está enteramente en mi boca.

Un hilito de saliva pende de mi mentón. Era un poquito de tu lechita que empezaba a brotar de esa maravillosa pija. Me da mas hambre. Me la como toda. Me deslizo desde la punta hasta los huevos. Garganta profunda. Te movés. Luego, me muevo yo. Después, los dos. Es casi hipnótico.

Cuando la sacás, seguimos unidos por otro hilito. Te hago la paja bien fuerte. Le corro el cuerito hasta el fondo. Queda hermosamente con el glande para afuera. Brilla. 

No te cansás de recordarme lo putita que soy. De cachetearme con la pija. En mis labios, cachete, pera.

Me pongo de pie. De espaldas a vos. Me inclino quedando con mi culito redondito para arriba. Tengo un short que a duras penas me tapa los cachetes. Cuando me muevo un poco, se escapan por debajo. 

Tus deseos no paran de crecer junto con esa verga enorme que tenés entre las piernas. No parás de apoyármela toda. Hasta la usás como látigo en medio de mi zanjita.

Me mojo todita. Sí, tengo conchita en esta situación hipotética. Pero, aún así, deseás mi orto. Mi apretadito ojete. Una parte de mí que nunca te entregué. Ni a vos, ni a nadie. Te cansé de esperar a que suceda. Así que... lo hiciste posible.

El short se va bajando a la par que la tanguita roja que tenía... hasta las rodillas.

Boca abajo, toda expuesta. Entregada esperando a que suceda lo que vos te propongas a hacer.

Ese falo gordo va abriendo mi cavidad anal a medida que se va adentrando. 

Primero, la cabeza, que ya era bastante. Luego, un tronco largo y gordo que parecía nunca terminar de meterse. Para que, al final, lo peor de todo aparezca con vos serruchándome el culo. El dolor y el placer, ya eran la misma cosa. No había diferencia. 

Me duele y lo disfruto. Estamos implotando. Vos, con mi ano apretadito. Yo, con esa flor de verga que se entierra hasta el final de mis interiores.

No aguantás mas. Se ve que, eso mismo, te pone peor. La sacás de mi culito. Me doy vuelta, me arrodillo. Abro la boca esperando todo tu nectar culminar en mi cara. Te pajeás con fuerza y sucede. Tu verga comienza a escupir semen con muchísima fuerza. No para de salir. Acabás.

Cada gota que salta, es un gemido de placer que das con ese vozarrón de macho que tenés. 

Mi rostro, ahora, se llenó de lechita que se escurría toda por mi comisura, boquita y hasta chorreaban en mis tetas. Estoy hecha una puerquita, diría Luli Salazar. Soy tu bebota que quiere tomar la mema del biberón. Me la das toda. Te vacié. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Caperu-colita rota y el choto feroz.

Pinta mi colita.

Calza justo.